lunes, 18 de enero de 2010

El plan de once años.

Durante el sexenio del presidente Adolfo López Mateos (1958-1964), una de sus propuestas como candidato al poder era propiciar la enseñanza elemental, ya que mencionaba que era la base de la democracia e instrumento de homogenización social. Al estar en el poder se encuentra con una gran problemática, donde el país no contaba con una población que lograra permanecer en la escuela por lo menos los seis años de educación primaria, ya que hasta ese entonces solo lograban la permanencia los dos primeros años. Para entonces, a través del congreso, pide crear una comisión que se encargara de elaborar un diagnostico del problema educativo a nivel nacional, así como un plan para satisfacer la demanda a nivel nacional.
La comisión formada por representantes del poder legislativo, secretario de educación, hacienda, gobierno, asesores de industria y comercio, BM y SNTE, entregan el 1º de octubre de 1959 el primer intento por planificar la educación a largo plazo; el PLAN NACIONAL DE EXPANSION Y MEJORAMIENTO DE LA ENSEÑANZA PRIMARIA, cuyo propósito era garantizar en un plazo de once años la enseñanza elemental a los niños entre los 6 y 14 años. Pero para lograr lo que este plan presentaba, se necesitaba de aumentar el número de inscripciones, así como establecer grados superiores.
El plan de los once años se logro aprobar el 1º de diciembre de 1959 en el primer año de gobierno de Adolfo López Mateos y vendría terminando en 1970 con el gobierno de Díaz Ordaz. Al inicio de estar en marcha el plan, fue necesario elevar el rendimiento de las normales, aumentar el número de plazas, así como la creación de nuevas escuelas, tanto primarias como normales. Para la creación de escuelas normales fue un poco más sencillo, ya que también se tomaban otras instituciones para formar docentes, pero esto no fue suficiente para tener el suficiente número de maestros para trabajar en las escuelas primarias, por lo cual fue necesario recuperar maestros comisionados, así como capacitar jóvenes de 18 años con estudios de secundaria, por medio del instituto federal de capacitación del magisterio (IFCM), así como también para los maestros que ejercían empíricamente. Para la creación de escuelas primarias se tuvo que recurrir a industrias privadas como el consejo nacional de la publicidad que estuvo a cargo de construcciones y restauraciones a nivel urbano y el CAFCE a cargo de escuelas rurales.
Aunque el plan de once años no logro cumplir con su meta de tener a todos los niños en la escuela debido a la alta natalidad, así como la permanencia de estos hasta el sexto grado, si logro la creación de escuelas y de la asistencia de la población, ya que para 1970 de cada 10 alumnos que se mantenían hasta el sexto grado 9 eran urbanos y solo uno rural.


EL SOCIALISMO EN MEXICO.

La escuela socialista.

Efectiva durante el sexenio de Lázaro Cárdenas (1934-1940), la escuela socialista se declaraba como la escuela del proletariado y a diferencia de la escuela racionalista, esta era una escuela dogmatica, ya que se implantaba a los alumnos un bien social, donde se pensara en los demás y hubiera tanto oportunidades para obreros, campesinos al igual que de la clase alta. Al igual que la escuela racionalista, la escuela socialista se declaraba antirreligiosa.
Para este momento la educación toma tres direcciones.

· Vincular a la escuela con las organizaciones populares y la lucha social.
· Vincular a la escuela con la producción.
· Utilización de la escuela como vehículo de propaganda y difusión política gubernamental.

Durante el sexenio de Lázaro Cárdenas hubo la creación de internados, comedores, becas, educación técnica para trabajadores e hijos, así como la creación del IPN, al igual que escuelas para formar maestros rurales, con el fin de preservar los valores culturales de los grupos étnicos. Esto apegado al desarrollo nacional del país, ya que logro nacionalizarse ferrocarriles, Pemex, la minería, teniendo un sentido nacionalista y popular, donde los trabajadores pudieran también ser dueños de las empresas en las que trabajaran, creando empresas cooperativas como hoy en día se conserva la cooperativa cruz azul.
Lo único malo de la escuela socialista es que para todo el país se contaba con el mismo plan y programa, aunque si rescataba las materias como: la lengua nacional, el estudio de la naturaleza, geografía, historia, economía, manuales, artística, civismo, educación física, integrándose la higiene y la preservación de la salud, no tomaba en cuenta que cada estado tiene una gran diversidad de personas y sus contextos no son los mismos, creando los mismos libros de texto para todas las entidades.